sábado, 6 de diciembre de 2014

#preguntasPISA ¿Cómo corrijo una pregunta en una prueba de evaluación?


 
Para ser justos y corregir las pruebas de evaluación o las situaciones de aprendizaje de forma objetiva e igual para todos los alumnos, se deben establecer unos criterios de evaluación, escala, rúbrica o plantilla de corrección, que deben tener en cuenta qué aspectos (capacidades y contenidos: conceptos, procedimientos y actitudes) consideramos importantes  y la puntuación de cada aspecto clave a cubrir en cada pregunta, apartado o actividad, según su peso específico en la prueba. Normalmente, en la prueba indico la puntuación máxima de cada apartado y, a veces, de cada subapartado.

Para evitar malentendidos y los alumnos se preparen y realicen mejor la prueba, se debe dejar claro a estos cuáles serán estos criterios de evaluación y los contenidos que van a entrar, haciendo hincapié en los contenidos esenciales y básicos.

Como medida de atención a la diversidad y por razones de equidad, a la hora de calificar también hay que tener en consideración el contexto y las características personales de cada alumno.

Las preguntas cerradas son objetivas y fáciles de corregir, pero las preguntas abiertas son más complejas y tienen diferentes niveles de subjetividad, por lo que habrá que establecer claramente las pautas de corrección.


Al corregir una prueba, me pongo con la misma pregunta para todos los alumnos, antes de pasar a la siguiente. Empiezo por los alumnos mejores para contrastar las respuestas correctas con las mías. Así es más fácil de corregir pues ya tienes la respuesta esperada y se puede aplicar  con justicia los mismos criterios de calificación para todos los alumnos. De esta forma, se obtiene una idea general de cómo se ha asimilado los contenidos de esa pregunta y si hay que aclarar en clase sobre algún aspecto de esta.

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